Mamen Molina. Arte en estética

Cuando Mamen Molina dice que solo necesita una sesión para ganar una clienta para toda la vida suena de todo menos pretencioso. No es que lo crea o lo piense, es que lo sabe. A lo largo de su carrera ha sido una constante que sus clientas queden encantadas con su arte y la siguieran por cada uno de sus destinos profesionales, hasta que abrió su propio gabinete, más por la insistencia de sus propias clientas que por su afán empresarial.

 

Y es que lo suyo más que un buen trabajo estético es todo un arte. Su destreza para realizar tratamientos faciales y corporales, maquillajes, pedicuras, manicuras, extensión de pestañas, podología, tratamientos de manos, higiene facial... y, sobre todo, su don para esculpir uñas y micropigmentar consigue transformar la realidad en fantasía. Una fantasía ajustada a las condiciones y necesidades de cada persona.

 

Para hacerse una idea de la dimensión como esteticien que ha alcanzado Mamen Molina solo hay que prestar atención a sus trabajos post-operatorios, las clases para profesionales, las lecciones de automaquillaje y a las correcciones estéticas a micropigmentaciones desfasadas o realizadas por otros profesionales menos virtuosos. Y todo ello en un ambiente familiar en el centro de la ciudad.